
Juanra, Escassi, Mora y Jordi César son los cuatro nombres sobre los que estarán depositadas gran parte de las esperanzas del Hércules de sacar algo positivo de su visita al Barcelona B. Son los cuatro defensas por los que, a tenor de lo visto durante la semana, apostará Quique Hernández a la hora de reconstruir una zaga que el partido de la última jornada contra el Villarreal se llevó por delante casi en su totalidad.
Aunque cosechar un buen resultado en el Mini Estadi no depende únicamente de ellos, los cuatro tendrán que sacar a relucir su mejor versión para superar la falta de acoplamiento y hacer olvidar que sobre el terreno de juego no estará el lesionado Pamarot ni los sancionados Cabrera y Peña. Escassi, un centrocampista reconvertido a central de manera puntual, y Mora, un jugador que intentará ganarse el crédito perdido a los ojos de Quique Hernández, formarán la pareja de centrales. Mientras que el canterano Jordi César tendrá una nueva oportunidad de demostrar las cualidades que le han llevado al primer equipo en la que será su tercera titularidad (aunque ante el Mirandés tuvo que jugar como lateral derecho y no por la izquierda, su zona natural).
Los pésimos guarismos del conjunto blanquiazul en la primera vuelta provocan que partidos como el que esta tarde debe afrontar en el Mini Estadi los tengan que sacar adelante casi por obligación, sin pensar en si arrastra muchas o pocas bajas, si afectan a una o varias líneas, o si enfrente estará -como sucede hoy- uno de los equipos con mayor calidad ofensiva y el máximo goleador de Segunda División.
Más que nunca, el Hércules deberá trabajar ante el Barcelona B como un bloque, una característica de la que ha carecido durante gran parte de la temporada pero que en los últimos tiempos parece haber encontrado. Cuando surgen contratiempos es cuando más se unen los grupos y de eso debe echar mano el cuadro blanquiazul para intentar sumar los tres puntos en juego.
Aunque el equipo entrenado por Quique Hernández ha dado importantes muestras de mejora, la dureza del calendario ha provocado que se mantenga a cuatro puntos de la salvación después de haber ganado a Alcorcón y empatado con Girona y Villarreal -tres equipos de la zona alta de la clasificación- en las tres últimas jornadas.
Por ese motivo, para que la brecha no sea más amplia y acabe por minar la moral del vestuario para cuando el calendario se suavice, el Hércules necesita puntuar como sea en el Mini Estadi ante un rival que, como suele pasar con los filiales, es capaz de lograr la victoria más rutilante y encajar una derrota inexplicable.
Una de las claves del partido, de la que dependerá además que la defensa blanquiazul sufra más o menos, estará en qué equipo disfrute de más posesión de balón. El filial barcelonista, como sus mayores, gusta de tocar y tocar el balón y es complicado encontrar un equipo que sea capaz de quitárselo. Pero, precisamente, al Hércules de Quique Hernández lo que le gusta y le viene bien también es tener cuanta más posesión de balón, mejor. Por eso, el equipo que gane la batalla del centro del campo habrá dado un paso importante hacia alcanzar su objetivo a la conclusión del partido.
No obstante, falta por ver si Quique Hernández decide apostar de inicio por quitarse el esférico al Barcelona o si primero prefiere que su equipo se resguarde. El pasado miércoles, además de ensayar con la novedosa línea defensiva, probó con una alineación en la que destacaba la ausencia de Mario Rosas sobre el terreno de juego. No sería la primera vez que el técnico prefiere dejar de inicio en el banquillo al malagueño, aunque no dejaría de ser una sorpresa.
En lugar de Mario Rosas, Quique alineó a Pablo Redondo, que formó una línea de tres por delante de Paglialunga junto a Nacho González y Edu Bedia. Sardinero y Portillo volverían a ser los dos jugadores más avanzados del cuadro blanquiazul.
La ausencia de Rosas se podría explicar, sobre todo, si el técnico busca contar con un futbolista que aporte algo más de trabajo en el centro del campo de inicio. En aquel ensayo, Rosas acabó reemplazando a Nacho González, mientras que Juanra dejó su sitio a un David Cortés que, pese a estar ya recuperado de la lesión que le apartó de la convocatoria los dos últimos partidos, parece que empezará el partido en el banquillo, donde esperarán su oportunidad tres chavales de la cantera como Pepe Sellés, Borja y el portero juvenil Sergio Moya, que entró a última hora ante la lesión de Juan Carlos.
El Barcelona B, por su parte, llega al partido de esta tarde tras haber encadenado tres derrotas consecutivas ante Sabadell, Guadalajara y Ponferradina. Y no podrá contar con Gerard Deulofeu, la emergente estrella del fútbol español y máximo goleador del campeonato con 15 tantos, que será baja por sanción.
Tampoco estarán los lesionados Juste, Agostinho Cá y un Lobato que arrastra molestias en el tendón rotuliano de la pierna izquierda, si bien el ariete argentino Sergio Araujo vuelve a estar a disposición de Eusebio Sacristán, tras no poder actuar en el último partido por una rotura del quinto metatarsiano de la mano.
El que sí que estará en principio es el canterano blanquiazul Kiko Femenia (que no jugó el partido del Rico Pérez al lesionarse en el calentamiento). El filial contará además con el regreso de dos jugadores importantes en este tramo final de temporada y que han recibido el alta médica esta semana, Sergi Roberto y un Marc Muniesa que ha vuelto al filial tras siete meses de lesión en el primer equipo, y que podrían gozar de minutos.


Canal Hércules