
La irrupción de David Ferrer en el vestuario del Hércules dio un aire fresco al ambiente de decepción profunda que envuelve al club en este final de año. El tenista de Xàbia, número cinco del mundo, animó a la plantilla blanquiazul en la previa del último encuentro del año, contra el Numancia. Departió y charló con los futbolistas y miembros del cuerpo técnico durante unos minutos en el vestuario, se hizo una foto con ellos y les deseó la mejor de las suertes. Quizás la presencia del deportista alicantino, de ambición insaciable y carácter ganador, pueda inspirar a los blanquiazules para ganar por fin en el Rico Pérez más de tres meses y medio después.
Ferrer tuvo palabras de ánimo para intentar alentar al colista. «Les he deseado suerte y mucho ánimo. La temporada es larga y estoy convencido de que irá bien», desveló el tenista alicantino, a quien el Hércules ha querido homenajear en los actos del 90 aniversario. Aprovechando su visita al club, el número cinco del mundo dio las claves para sobreponerse a la adversidad y triunfar: «En el deporte como en la vida en general es necesario tener motivación e ilusión. Hay que aprender de cada momento; ésa es la clave del éxito. Hay que ver las cosas desde una perspectiva positiva». Una receta que dejó Ferrer para que la plantilla tome el testigo en el último asalto de 2012.
Colista de la categoría tras la derrota en Anduva, el equipo de Quique Hernández necesita reaccionar de manera inmediata para no hundirse demasiado pronto. Un ejemplo de superación es, sin duda, el tenista de Xàbia. El Hércules le agasajó con un pin y una camiseta del 90 aniversario. Además, José Ramón Solano, presidente del comité, y su homólogo de la entidad blanquiazul, García Pitarch, le mostraron las instalaciones y le presentaron a los trabajadores del club. Aunque no conocía personalmente a ninguno de los integrantes del equipo, Ferrer sí destacó la presencia de jugadores como Rivas y Portillo, así como del técnico Quique Hernández y del segundo Moisés, de los que dijo que «tienen una trayectoria importante».
Más allá de individualidades y superado el trago económico del proceso concursal, ahora el futuro del Hércules queda en mano de los futbolistas y la apuesta del entrenador. La derrota contra el Mirandés marcará un antes y un después. Se acaban las oportunidades para algunos, que esta tarde pasarán de la titularidad al banquillo. Rosas y Redondo tomarán el relevo de Diego Rivas y Sardinero. Vuelve Juanra, tras cumplir un partido de sanción, y actuará como lateral derecho así que el canterano Jordi César aguardará en el banquillo, donde le acompañarán el portero Juan Carlos y Arbilla, Escassi, Callejón, Sardinero, Redondo y Sarpong. Fuera de la convocatoria que ofreció ayer Quique Hernández se queda de nuevo Pere Martínez, a quien su representante busca una salida del Hércules a pesar de tener dos años más de contrato.
A partir de este momento, con tres partidos hasta el ecuador y toda una segunda vuelta por delante, el camino por el que opta el preparador blanquiazul es evidente. Con Bedia y Rosas como motor en la medular, opta por tener el balón y renuncia a la contención en una clara apuesta por la creación.
Contra el Numancia empieza la revolución de Quique Hernández para tratar de revertir una situación límite que dejará al Hércules en la zona de descenso pase lo que pase en esta jornada. Despedirá el año de la peor forma posible y con el único propósito de sumar un triunfo -el segundo de la temporada como local- para tratar de alcanzar la barrera de los 20 puntos al final de la primera vuelta. El desafío comienza hoy.

Canal Hércules