
Mario Rosas y Pablo Redondo asumen el reto de ayudar al Hércules a lograr la salvación con cierto ánimo de reválida personal. Después de casi medio año en el paro, ambos jugadores irrumpen con fuerza y ambición en el panorama blanquiazul. Y con el firme propósito de conseguir el objetivo. Eso sí, tanto Rosas como Redondo, y también el propio entrenador Quique Hernández, advirtieron ayer que no son «los salvadores» sino que se unen al colectivo para «ayudar y aumentar la competitividad». En este sentido, el ex del Huesca señaló: «No somos ni Messi ni Ronaldo; somos jugadores de equipo que venimos a aportar lo mejor que tenemos».
Ambos se estrenarán mañana contra el Recreativo. No serán titulares, pero entrarán en su primera convocatoria y pueden debutar en la segunda mitad si el míster lo considera oportuno. Aunque Quique Hernández cree que hasta dentro de mes y medio o dos no estarán en condiciones de completar los 90 minutos, Rosas se mostró predispuesto a competir cuanto antes: «No hemos parado a pesar de no tener equipo. A mi no me cuesta coger el ritmo. Aunque no tenga ahora la competitividad de los partidos ni soy un portento físico, sí puedo aportar otras cosas. Jugaré cuando el míster diga».
Rosas ya estuvo la pasada campaña a las órdenes de Quique Hernández, que le fichó en febrero para ayudar al Huesca a conseguir la permanencia. Una coyuntura aquella, para el centrocampista, mucho más complicada que la actual del Hércules. «Hay más tiempo y la situación es mucho mejor». A su juicio, «hay equipo para estar más arriba de lo que dice la clasificación porque a los jugadores no se les ha olvidado competir y pueden rendir mejor de lo que lo están haciendo». En la misma línea se expresó durante la presentación Pablo Redondo: «El equipo transmite y el ambiente que se respira es el de un gran club».
Después de dos años en el Xerez, donde gozó de continuidad, el interior se quedó en el paro porque, según apuntó ayer, «lo que yo esperaba al final no cuajó y, pese a tener ofertas, me encontré al final en esta situación». El valenciano se ha ejercitado durante estos meses con el Catarroja de Tercera y llega al Hércules convencido de mantener la categoría: «Salir del descenso es más que un reto un premio porque significa que habremos hecho las cosas bien. Nos vamos a echar una mano mutuamente. Nosotros dejamos el paro y ayudamos al equipo a salir del descenso».
Con la incorporación de Rosas y Redondo, Quique Hernández solo espera ya la llegada de un goleador y la incorporación de David Cortés. «Si fichamos a un delantero, tendremos más posibilidades de conseguir el objetivo», reconoció ayer el técnico, quien no obstante conoce la dificultad del club para fichar y afirmó que: «Estoy contento con lo que hay, aunque todo es mejorable. Y un delantero es necesario».
Confió en que ambos fichajes alcancen un nivel máximo en un par de meses y argumentó que «son dos muy buenos jugadores si están al 100%». Al mismo tiempo, recordó que «vienen a sumar y a incrementar la competencia para que jugar sea caro y nadie se crea que tiene el puesto asegurado porque si no el nivel baja». Además de confirmar que ambos estarán en la convocatoria de hoy contra el Recreativo, Quique Hernández destacó la «verticalidad» de Redondo y la capacidad constructiva de Rosas.


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