
Una jornada más, el Hércules afrontará un partido con el lastre que suponen las numerosas bajas que arrastra la plantilla. Empieza a ser ya habitual que el conjunto blanquiazul afronte en cuadro un partido. Tan normal que, como ha hecho desde su llegada, Quique Hernández prefiere dejar de lado los problemas y centrarse en las posibles soluciones.
El Hércules viaja hoy a tierras oscenses con la baja de siete de sus veinte futbolistas profesionales, pero Quique Hernández no quiere excusas y afronta el choque en El Alcoraz como si pudiera contar con todos sus hombres. No tiene mucho donde elegir, pero lejos de lamentarse, prefiere alabar la alineación que podrá disponer sobre el terreno de juego e insiste en que hará jugar «un buen equipo».
El de mañana es una final para el Hércules y lo primero que quiere Quique Hernández es que sus jugadores se sientan importantes y que, más allá de las ausencias, sepan de sus virtudes para lograr la victoria. «Lo siento por los jugadores que se lesionan porque un jugador lesionado vive amargado pero vamos a sacar un buen equipo. No hay por qué llorar, tenemos un buen equipo. Han venido así las cosas y ya está», comentó el técnico de Anna, quien, eso sí, admitió que «tantas lesiones en una misma línea no es normal», en referencia a las bajas que arrastra en defensa.
El preparador blanquiazul admitió que jugar con una defensa de tres es una de las opciones que maneja para el partido de mañana, aunque no quiso desvelar todas sus cartas y advirtió que también podría usar una línea con cinco jugadores o incluso buscar una alternativa para situar de lateral izquierdo y jugar con el esquema habitual de cuatro defensas. Esa alternativa sería el canterano Jordi López, que ha entrado por primera vez en una convocatoria con el primer equipo.
Antes que en las ausencias, Quique prefiere agarrarse a las buenas sensaciones que dejó el equipo tras el último partido ante el Sporting de Gijón pese a no pasar del empate (1-1) y, en especial, a los aplausos que los jugadores recibieron de la afición. «El equipo los recibió como agua bendita», admitió el entrenador, quien aseguró que durante la semana ha visto la plantilla «más liberada». «Somos conscientes de que somos los últimos, pero se va progresando», advirtió.
El encuentro en Huesca tiene muchos alicientes para el Hércules y, en especial, para Quique Hernández que regresará (junto a Moisés) al que fue su estadio la pasada temporada. Además, esa vuelta a tierras oscenses llega con la posibilidad de que una victoria pueda sacar al Hércules del descenso.
«Las matemáticas no engañan, es un partido con un rival directo y tiene un valor doble siempre», comentó el técnico, quien matizó que un empate podría ser un buen resultado, dependiendo de cómo se desarrolle el choque. No obstante, insistió en que el Hércules «intentará ganar» porque «para nosotros cada partido es una oportunidad de salir de abajo».
El Huesca sólo aventaja en tres puntos al Hércules en la clasificación y eso es lo que dota el partido de una mayor relevancia. Eso no quiere decir que vaya a ser un compromiso fácil para los blanquiazules. «El Huesca es mejor equipo de lo que la gente pueda pensar. Tiene el mismo bloque del año pasado, cuenta con jugadores que han jugado en Champions, que han sido importantes en la liga escocesa, con gente joven como Diego López y veteranos como Jorge Larena. Fácil no va a ser, pero no hay ningún equipo invencible», recalcó Hernández, quien valoró del cuadro oscense que es un club «muy serio y organizado». «La gente no tiene una dimensión exacta de lo que es aquello, pero creo que van a estar mucho tiempo en la LFP», advirtió.
Por otro lado, consideró que ni el campo («sólo es un poco menos largo de lo habitual») ni el frío deben ser tampoco excusa. «El frío puede influir, pero al final el jugador se mete en el campo y somos once cada equipo con las mismas condiciones».
Hernández echó la vista atrás para valorar su pasado reciente en el Huesca y se mostró especialmente orgulloso de su trabajo en El Alcoraz porque «se formó un gran equipo». «Fue una etapa que, como entrenador, te deja un buen poso», admitió.


Canal Hércules