
Viendo cómo están las cosas de tensas en el Hércules a día de hoy, el clima de crispación que todavía se vive en torno a la entidad blanquiazul, la derrota cosechada en Lugo y la contundente victoria del Elche en su primer partido contra la Ponferradina, al conjunto blanquiazul no le llegada en un buen momento el clásico alicantino del próximo domingo.
El Hércules afronta una semana que se presume complicada para el equipo entrenado por Juan Carlos Mandiá y eso que la temporada no a acaba más que de arrancar. Pero la dificultad no viene dada en sí por el valor de los tres puntos que estarán en juego en el Rico Pérez, sino porque, en estos momentos, a los alicantinos lo único que le vale es sumar victorias para dejar tapar el resto de problemas.
La derrota cosechada en Lugo supuso el primer revés de la temporada, por el traspié en sí y porque la sensación que dejó el equipo sobre el terreno de juego del Anxo Carro no fue la mejor.
Aunque no fuera decisiva, una hipotética segunda derrota para iniciar la temporada aparece como la mayor de las amenazas para acabar de desestabilizar un club que vive sobre el alambre. Más aún si el contrincante es el Elche, el histórico rival blanquiazul y un equipo que, para agudizar los problemas, ha empezado la competición con muy buenas sensaciones.
Porque en el mundo del fútbol, los éxitos del enemigo duelen casi tanto como las derrotas propias y el Elche llegará a Alicante con ganas de hurgar en la herida herculana, del mismo modo que lo hizo el cuadro de Mandiá la pasada temporada en el Martínez Valero, cuando ganó por 0-3.
Pero la dificultad del encuentro no sólo estará sobre el terreno de juego. También en la grada y en los aledaños del Rico Pérez. Entre otras cosas porque ya ha habido alguna peña, entre ellas Los Luceros, que ha convocado a los aficionados a una protesta "contra la gestión del club y la situación que atraviesa" hora y media antes del inicio del encuentro contra el Elche.
Aunque se espera que a lo largo de la semana aumente de forma considerable el número de aficionados que retiren su abono de temporada, lo cierto es que la cifra estará muy por debajo de lo que le gustaría a los dirigentes herculanos y la grada del Rico Pérez puede presentar una imagen preocupante, más aún tratándose de un derbi.
La presencia de aficionados herculanos no será masiva (salvo sorpresa), pero sí se espera que los seguidores franjiverdes respondan tras la goleada de su equipo a la Ponferradina.


Canal Hércules