
Juan Carlos Mandiá sabía que el partido de ayer eran de esos que valen más que los puntos que están en disputa. En ningún momento se habló de final antes del envite, pero el viernes el gallego sí lo hizo de que era un encuentro transcendente para la entidad, más que para los jugadores. Al preparador gallego le dolió la derrota, aunque no por lo abultado del marcador final, sino por haberse dejado en el camino tres nuevos puntos y ver cómo el Deportivo se aleja ya a nueve y ya es prácticamente inalcanzable, sobre todo por la sensación de superioridad que dejó en el envite.
Mandiá aseguró que el 1-4 con el que terminó el choque fue «lo de menos». «Me da igual perder 0-1 que 1-5, lo que nos jugábamos eran tres puntos muy importantes; el palo es perder», manifestó el técnico blanquiazul.
El preparador gallego consideró que su equipo tuvo opciones de meterse en el partido en la segunda mitad, cuando se puso 1-2 en el marcador -«y a saber qué hubiera pasado si llegamos a empatar», deslizó-, pero consideró que el Deportivo no sólo es un gran equipo sino que, además, ayer «tuvo un buen día».
«Su portero estuvo espectacular y Riki hizo un partidazo y cuando en dos puestos tan importantes como el portero y el delantero están brillantes...», comentó un Mandiá que insistía en que el Deportivo era un equipo de Segunda atípico porque «bajó en el último segundo de categoría, mantiene casi toda la plantilla de la pasada temporada y se ha reforzado con tres o cuatro jugadores».
Mandiá no quiso profundizar en los errores defensivos que propiciaron los dos primeros tantos del Deportivo (en el primero Riki le ganó en la carrera a Juanra y Samuel; y en el segundo Peña falló con estrépito un control/despeje cuando apenas tenía oposición) y se limitó a apuntar que el conjunto gallego «cuenta con jugadores que te exponen a situaciones difíciles y hay momentos en los que no estás acertado». «La clave del partido fue que ellos son muy buen equipo y aún así tuvimos momentos para meternos en el partido», insistió.
Con la victoria de ayer en el Rico Pérez, el preparador blanquiazul opinó que el Deportivo tiene un sitio casi asegurado entre los seis primeros clasificados. «Hay un puesto que va a ser difícil de ocupar para todos porque ya está pillado, porque el Deportivo se ha disparado en la clasificación y porque tiene muchísimas alternativas en su plantilla», apostilló.
«Quedan cinco puestos para coger», prosiguió Mandiá, quien añadió: «Era un partido de una gran importancia, pero en el fútbol te llevas golpes duros y a veces te sirven para mejorar. Tendremos esta tarde (por la de ayer) de luto y luego empezar a trabajar porque estamos en una situación muy buena y veo a los jugadores cada vez mejor». «Cada vez queda menos temporada, pero veo al equipo que va a más», prosiguió el preparador gallego, al que se le podía observar cabizbajo después de lo que había sucedido sobre el terreno de juego.
«Queríamos haber ganado para que ningún equipo se distanciara en la clasificación y estuviéramos todos más juntos, pero no pudo ser», se lamentó un Mandiá que reconoció que el vestuario estaba tocado anímicamente tras la derrota.
La plantilla disfruta hoy de día de descanso y regresará mañana martes por la tarde a los entrenamientos, en el Rico Pérez. El hecho de que el equipo se ejercite en horario vespertino es porque el club pretende realizar la foto oficial de la temporada.


Canal Hércules