laverdad.es
Jueves, 31 mayo 2012
sol
Hoy18 / 26||Mañana20 / 28|
más información sobre el tiempo

Canal Hércules C.F.

Hercules
Mandiá dilapida las esperanzas de remontar con el cambio de Tote por Mora El Hércules cava su propia tumba con las concesiones defensivas al Dépor y encaja una dura goleada
13 de febrero de 2012
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
El bofetón más doloroso (1-4)
El delantero del Hércules Urko Vera se lamenta de una ocasión de gol errada, durante el partido de ayer contra el Deportivo. :: ÁLEX DOMÍNGUEZ
M. J. MIRALLES mjmiralles@cmalicante.com | ALICANTE..-

Hay golpes tan duros que te descomponen el cuerpo, pero al mismo tiempo te colocan en tu sitio. Golpes tan tremendos que, para bien o para mal, te hacen recuperar el sentido de la realidad. Eso lo dirá el futuro. Si el Hércules se puede volver a levantar después del mazazo sufrido ayer; o si por el contrario, acusará el dolor durante algún tiempo como le sucedió después de hincar la rodilla contra el Elche.

De poco sirvió el maquillaje fortalecedor con el que salió el equipo de Mandiá del Cartagonova. Ayer el líder le lavó la cara para obligarle a mirarse al espejo. La imagen que le devuelve es la de uno más, del montón. De los que estarán pegándose hasta el final por ganarse un billete para el playoff. Y mucho deberá cambiar la actitud y la puesta en escena si quiere optar al ascenso. Porque hasta el momento, los rivales más directos que han pasado por el Rico Pérez -Elche, Valladolid y el propio Dépor- han extraído petróleo.

El Dépor está en otra Liga, la que le permitirá -salvo catástrofe- celebrar un ascenso mucho antes de que acabe la Liga. Pero, más allá del varapalo de ayer, preocupa seriamente la incapacidad del Hércules para imponer su ley en casa. Ha dejado escapar 17 puntos del Rico Pérez, una cifra inadmisible para un grupo que aspira a lo máximo. Le ocurrió contra el todopoderoso club de Lendoiro pero también contra el endeble filial del Villarreal. La trayectoria, además, dibuja una montaña rusa demasiado peligrosa y arriesgada.

Tampoco ayudó ayer la mano de Mandiá. Lejos de mejorar el panorama cuando su equipo estaba más cerca que nunca del empate, su maniobra no hizo más que torcer las cosas. En un intento de valentía enmascarada trató de ganarse el favor del público retirando a un central. Lo que podía parecer una apuesta del todo por el todo acabó en un desfallecimiento cerebral. Aguilar se vio obligado a recular y el Dépor ganó definitivamente el centro del campo. La anarquía se apoderó del grupo. Sin un director de orquesta reconocible, cada uno trato de hacerlo lo mejor y de la mejor manera posible. Aunque sin cordura, sin criterio, sin un hilo conductor.

Hasta entonces, el Hércules estuvo cerca de repetir la proeza que consumó ante el Valladolid. La entrada de Gilvan aceleró la máquina. Y por momentos el colectivo y la grada creyó en la igualada. Pero esta vez se topó con un rival muy superior. El Dépor vive en otra dimensión. Desde Aranzubia hasta Riki pasando por Colotto, Guardado o Valerón. Todos, sin excepción alguna, componen un bloque poderoso. El meta deportivista ofreció un recital de manos y buenos despejes que fueron minando la moral blanquiazul poco a poco. Lo que terminó de bloquear al grupo, sin embargo, fue el segundo cambio de Mandiá.

Demasiados factores en contra para obrar el milagro. Sobre todo, cuando media hora pesa en las botas como medio día. Es lo que ocurrió cuando Peña erró en el control de un balón y Bruno Gama lo cazó para sorprender a Falcón. El segundo gol del Dépor hizo tanto daño que el Hércules necesitó pasar por el vestuario para espabilarse. Dos despropósitos defensivos; dos goles encajados. Para más inri, Gama se la coló a Falcón por debajo de las piernas; como hizo después Riki en la prolongación para hurgar en la herida un poco más.

Al conjunto alicantino la entereza le duró nada. Se esfumó cuando Riki se hizo ver. Quizás no fue consciente de que enfrente se encontraría al hueso de la categoría, nada comparable el plato de la jornada anterior. Demasiada condescendencia sirvió la victoria al Dépor en bandeja de plata. Dio la sensación de que se plantó con el 0-2 a favor en algo más de media hora sin apenas despeinarse y con una comodidad asombrosa. Mucho líder para un Hércules que hace ya algún tiempo perdió la alegría de jugar ante su gente.

La sentencia llegó cuando más felices se las prometía la afición pero cuando ya empezaba el equipo a ofrecer serios síntomas de anarquía. Un disparo aparentemente inofensivo jugó una mala pasada a Falcón, irreconocible ayer. Salomao ridiculizó al meta blanquiazul y provocó la desbandada de la grada. A falta de casi diez minutos para el final, la afición abandonó a los suyos. El bofetón resultó demasiado doloroso. Mejor no seguir viendo más. Sin embargo, aún hubo más castigo. A la contra y con una autopista por delante, Riki se plantó ante Falcón y se la coló entra las piernas, como ya hizo en el segundo Bruno Gama. ¿Para qué más despropósito? No fue un buen día para el Hércules ante un líder inmenso.

TAGS RELACIONADOS
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios

PROXIMOS PARTIDOS

Liga: domingo 3 junio
Huesca - Hércules | 19:30 horas