«Es mejor que Tote esté calladito y se dedique a jugar al fútbol», espeta Enrique Ortiz, cuando se le cuestiona por las quejas reiteradas del futbolista por las deudas pendientes. Reconoce que no ha tenido contacto alguno con el capitán, que hasta la pasada campaña fue uno de los interlocutores habituales con el propietario de la entidad. «No he hablado con él», admite, después de las continuas declaraciones que el madrileño ha realizado en su contra desde el inicio de la pretemporada. «No le hago ni caso; ni me inmuto. Prefiero no opinar. Cada uno es libre en este país de decir lo que quiera; pero también es responsable de sus palabras».
Amordazado por el club
Desde sus últimas manifestaciones públicas, Tote no ha vuelto a comparecer ante los medios de comunicación. El club le ha impuesto la ley del silencio porque considera que sus palabras alteran el orden y la tranquilidad del día a día. El capitán ha elevado la voz hasta llegar a pedir públicamente la salida del Hércules de Enrique Ortiz, al que acusó de ser el origen y la causa de todos los males.
Durante los tres últimos días, el jugador madrileño ha sido requerido por los medios de comunicación, pero se ha negado su salida. Fuentes del club apuntan a que Tote no comparece por órdenes que provienen desde arriba, ya que existe un fuerte malestar en la cúpula directiva, y de momento no lo hará en un tiempo.


Canal Hércules